1 de Mayo

Los restos de lo que fue se va tatuando en mi piel, se esconden en el cerebro… desaparecen del espacio.

Los restos de lo que un día naciera… revolotea en los vientos se quedan agotados en la cima del ser.

Todo… se va.

A veces se despiden, otras diluyen en una disolución de emociones, sólo algunos… se recuerdan entre existires.

Miro al mismo cielo con otros ojos, cansados acuosos de instantes de dolor, luz atraviesa mi cuerpo… toman glándulas secando lágrimas.

Levantan cuerpo de los abismos del olvido y soplan nubes para que regresen otras nuevas, con sonrisa… entre cada mueca.

La vida es tan jodidamente curiosa, que estornuda cada mañana buscando la alergia de unos ojos que les digan que todo… irá bien… cuando la luz se vaya.

Hoy ha amanecido y los sueños han alterado sentimientos, luz abre brazos y las «pijaes» ya no lo son… en otros labios.

El viento se ha llevado al sueño, luz lucha por fluir mundo ahí mora… todo las nubes mencionan.

Saben que otra nube ya vuela con ellas y dibuja líneas, llevan bajo lo soez cada ... y la expresión como firma improvisa.

El 30 de Abril Javi Guerrero dejó de dibujar «pijaes» en la tierra, ahora, si miras al cielo quizás puedas ver algunas de ellas entre las nubes que se escapan. Un día me preguntó con media sonrisa ¿por qué tantos puntos suspensivos?, putos puntos suspensivos decía, yo me reía al verlo «desquiciado», ¡qué cosas!. Ambos vivimos parte de nuestra infancia en un barrio, La Calzada, probablemente nos vimos las caras en la calle jugando entre escondidas jeringuillas, así que sabíamos perfectamente cómo en aquellas calles se arreglaban los asuntos, cara a cara, así lo hizo y yo lo sabía. Y si, ésta es una de esas «pijaes» que escribo, pero yo no sería nada sin ellas igual que él sin su gato, aquí lo dejo, tus pijaes no van a morir nunca, ya se encargarán la gente que te quiere de ello… «faltosu».

¡Vuela libre!

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