La espera de la libertad

Oigo al viento ahí afuera y siento el aroma de su cuerpo golpeando ventana.

Volveré a marcharme con el sol de la mañana, conduciré con el alma desnuda libre de ideología errada y conoceré la noche abrigando soledad con sólo una copa de vino a mi espalda.

Miraré al cielo, soñaré con Júpiter en mi cama, saltaré sobre Urano y moraré con Marte… en alguna montaña.

Si, viento, cuéntale, mi libertad no atrapa, tan libre el cielo es de correr tras los cuatro vientos que quizás mañana sea yo quien lo espanta.

Veo brazos oliva protestar, no calles al alma, que canta su canción en la madrugada y entre sus letras abandona un trozo de vida a la orilla de la espera en una rama …

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