Llueve hierro

Piso suelo caliente, orbitando sobre las estrellas del infinito, alcanzó a verlas, tocarlas, sentirlas, los vapores ahogan respirar en el mundo real.

Sueño cielos azules libres de los aromas de los vientos, traen el Otoño entre su aire, giran tardío cuerpo en la letargada peonza.

Mi cuerpo se revuelve ante sus garras, cierro los ojos, no desaparece, añoro las nubes, se han ido con infernal mundo.

Lluvia férrea se clava en mi piel, rasga los poros de la espera del nuevo cielo, no es igual que el de ayer, no será el de mañana, es el de hoy reñido de sol entre húmedos labios.

Besa mi cuerpo, dibuja rúbricas de lo que será cada año que pase, diferente, etéreo. Corro a tu mirada como si no existiera mañana.

Amarillo cielo se escapa entre voces, se esconde en mundo lejano, nebuloso despertar entre la química del sexo arrollando esencia a la ribera del Universo.

Me pierdo entre las ondas del deseo, no importa que no pueda respirar, ese cielo merece ser eterno, caminaré sobre el vapor de sus aguas …

Quizás mañana me bañe en su orilla, ahogue para siempre el olvido de las mareas, utopía de ti no saben del amarillo firmamento.

Caminé por él y querido, descubrir tu planeta… no fue eterna galaxia.

Hace tanto calor que sus nubes dispersas de sulfuro de manganeso o silicato pueden hacer llover hierro fundido.WASP-79b, descubierto en 2012, es lo que se llama un Júpiter caliente.El extraño primer planeta con el cielo amarillo.

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