Regreso

Siento el hormiguero de su veneno por todo mi cuerpo, sabroso néctar de vida que se cuela por las rendijas de la respiración haciendo extenuar cada poro de mi piel en cada latido del dulce rayo de sus labios. Yo, a kilómetros de sus abrazos y sin embargo sintiendo su furor traspasar la coraza de esta mordaza. Nefasto poner mano sobre su cuerpo para volver como hormiga a mis recuerdos , aparece de nuevo su mirada en telaraña. Otra vez me siento atrapada.

Existen reflejos que no se borran ni con miles de tormentas.

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