Nueva normalidad

Ha perdido las voces del viento, tras las mordazas se apagan sin miedo, observan el mundo desde el otro lado del bosque y se sube a la copa de un sueño sin broche.

Ahora vive entre las hojas verdes del silencio, saca a pasear sus raíces de vez en cuando al suelo, se hace unas trenzas con las telas de las arañas y juega con la tierra entre sus garras.

A veces escucha el eco del ruido, metálico bombardeo, luces de carcasas que recorren mirada, ombligos borrados por no tener medio de ser alimentados, la guadaña de sus pasos sobre el alma humana.

Luego están l@s caminantes entre los cielos que nacen, las nubes de lo dicho en la palabra borrada, la mirada al pasado y las manos en alto.

El arco iris de las cataratas se deja caer sobre el mundo gris, ilumina el camino del agua que discurre, la vida regresa entre la ausencia de ruidos.

Se adapta a la nueva funda.

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