Bajo el pinar

Bajo el pinar de los sueños  caminantes, oscilan los pasos entre el camino de agua y barro moldeable.

Entre los mares del silencio, risas regresan del cenit de la ausencia, siempre con fuerza entre sus olas.

Necesitaba volver a sentir los pasos agotados, resistiendo la subida al Everest de mis demonios cancelando la cita con la ira de labios rotos.

Ascendía pensamiento encontrando la tinta del aliento sin agotar nubes, volaban sobre la tarde mientras el sol clareaba aquel dulce algodón.

Sus ojos sobre los míos y la callada palabra entre las estelas de los años, volverán despacio a traer sueños de amor bajo acículas sin dueño.

Recordarás entonces nuestro cuerpo en armonía con el mundo dejando su brisa acariciar y mis manos… buscando eternidad.

2 comentarios

  1. Describes muy bien la comunión del alma y la naturaleza en estas letras cargadas de poesía. Envidio el rato y el instante que describes y pienso si alguna vez podré volver a vivir algo parecido…
    Felicidades Montse por sentir así la poesía.
    Un abrazo.

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