La declaración

Desear ser esa lágrima de felicidad, deslizándose por el gesto de su boca, recorrer con ella hasta saciar este hambre de él.

Alargar la vida para dar tiempo al tiempo y quedarnos a mecer el alma en algún sendero sin llama.

La llevamos dentro en cada mirada, sometiendo al amor de este corazón, rompiendo las corazas impuestas por el miedo, quedando a la orilla viendo el atardecer en la sonrisa.

Y bailar el último baile en  el viento, donde nadie nos podrá reprochar que este cielo se mantuviera ahí entre tormentas, arco iris y terremotos.

No dejes de ser ese soplido de aire fresco que recorre mi espalda, llegando a penetrar los arrecifes de mis sentimientos.

Ahora es todo, mañana será nada… amor.

¿Cuánto dura el amor?, ¿dónde permanece intacto?, ¿cómo sobrevive a las tormentas?. 500 años de vida

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