Tiempo de desconcierto

Dónde se deslizan las lágrimas cuando caen sobre espalda, renacen los inviernos cuando el calor se esconde entre niebla.

Vuelan las canciones entre las piedras apiladas de lo que fueron, se dejan recordar entre suspiros reposando frías losas.

Cómo evitar que la gelidez de la vida arrase arco iris y se desvanezcan poco a poco los colores en lo oculto entre susurrantes sílabas.

Hace frío en el verano y calor en las nieves, derretidas se desvanecen en la mirada de una gota del mundo.

Las paredes nombran ecos, se pierden en ausencia de cuerpos, cerrando las ventanas del albedrío paso.

Serán recordadas entre vientos, cuando la brújula apunte al infierno y se deje convencer por el azul cielo del vivir en la orilla de tanto desconcierto.

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