Cómodamente incómoda

Veo entre los cipreses del pensamiento los vientos hablando de lo que tormenta arrastró.

No saben que detrás de cada rayo hay una luz que se escudriña entre el chispazo y se deja dormitar entre historias sin final.

Vuelve a brillar cuando la pienses oscura, en su negra textura, entre finas hiladas construye fuerza.

Dices no verla, no te culpo, quizás ella misma no supo de resistencia hasta que intentaron partirla en dos.

Entonces, todo comenzó, con la inocencia de sentirse de nuevo viva entre las opacas luces del despertar, renunciando a fría comodidad.

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