Petición

Me pediste un poema de amor, fui incapaz de perfilar sílabas, encamine mis pasos hacia la Alameda de la acción.

Zanqueé mil millas y postré ante mirada lo más preciado que albergaba alma sombreada, vi deseo sobre sus cimientos.

Al amanecer comprendí entre las luces de la madurez que existen fondos incapaces de medir y que tú estabas en cada centímetro de piel.

Espantada de sentir pellejo mordido, dejé alma volar lejos del ungüento, en el eco escuché palabra malvendida y perfumes del olvido reaparecieron.

Vi el encantamiento desencantado en la cuneta del desamparo, mil nombres acaecian sobre el alma que los rondaba.

La inmensidad brillaba en un cuarzo de magia y su dulzor destruyó la brillantez de una lógica asustada por tanta locura sin máscara.

Tú no estabas, habías desaparecido del Universo de luz, supuse que la oscura sociedad nos había separado de nuevo entre tanta majestad.

Comencé de nuevo el camino, el árbol de la vida me guiaba y yo entre sus ramas me acunaba, era sábado y las nubes habían borrado tu rastro.

Deja un comentario