Noche bajo la luna

La estrella reluce en la sobriedad deja la luna su luz brillar, mas cuando el mundo duerme la almohada se confiesa y se funde entre los poros del recuerdo. Cierra los ojos, se deja envolver por el aroma marino de arena olvidada. Han regresado de la roja oscuridad y se dejan desnudar por unos ojos heridos de tristeza. Cuenta los lados de su luz y se deja rendir a los brazos de lo imposible, narra los besos perdidos en la niebla con las acaricias de una fría mañana. Sabe que el camino es sendero de una y cada cual debe recorrerlo bajo las noches de tela sin temor. Recuerdo su cuerpo sobre el mío y la luna hechizando nuestros senderos, ¡ tanta distancia a la vida y tan corta la rienda del corazón! cuando se rompe en la pasión de una noche bajo la luna. Amanece y todo se ha ido, hasta el revólver apuntando a mi corazón ha perdido las balas entre tanto amor. La luna lo sabe y se esconde tras el sol. Otro día más y seguiré mirando el cielo.

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