Gauche divine

Amantes de las letras que dicen quererlas, mas en cada lectura la maltratan con cinta y ventura despedazado natura de la lengua que disfruta.

Afortunados de billetera ronronean sin cautela, nunca admitirán torpeza del caminar volviendo a tropezar entre la creencia sin consistencia.

Devoradores de picaresca, desfortunan la fortuna y acaban por arrastrar por el fango la libertad del crear tatuando lo leído en otros versos sin vestidos.

Progreso sin tiesto donde depositar ceniza ni verso, son lo renovado de una casposa página y en sus velas aún aroma de vejez se deja entrever cayendo por la lengua mientras posaderas relamen clase sin moneda.

Aquí les dejo con los cánticos sin música, con las palmaditas en nuca y con las llaves de los cerrojos de un arte con restrojo.

Yo me largo con Miguel a cuidar el ganado, mas sabio en instantes que la filología de un caballo galopante sin riendas bajo los molinos de un tal Quijote sin destino.

Posdata, no necesito sacar la basura, sólo un sinónimo de la catástrofe de tanta falsa cultura que vende cultura por estar dignamente en su estandarte.

Cuando un país restringe el acceso a la cultura y se aprovecha de la cultura de otro país, no es amante de la cultura solo portador de la suya.

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