Hojalata

Era una bala perdida sin chispa en mirada, terminó alegato con un chis pún en su boca.

Prometía ser inoxidable y con las primeras gotas de espuma en su prematura vejez se escondía.

Sólo pude responder con fuego aquel sentir que se rompía, ardía en trozos de hojalata.

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