Humo

Alma, cuerpo y latido, no tiene precio. Siga camino directo al infierno, engañando y mutilando creando fosa bien honda donde reposar orates intenciones. Créame que nada importa cuando la libertad asoma y jaula aproxima por tener mente en débito y boca a crédito. Recuerde moral que cuando baje pedestal y encuentre en cada escalón no espere una mano tendida al corazón, sentirá fría losa sobre su pequeño miembro ubicado en el hemisferio derecho, justo al lado de la serpiente herida que ha perdido cola y prosa en alguna roca mordida. No crea que he perdido la razón, todo lo contrario cómo pude confiar en la dicha de un sicario a sueldo y fortuna, no existe lealtad solo capitalismo vulgar, pantallas planas que mienten cada mañana al mirar espejo ocultando envés, colocado al revés.

Mucho de lo que nos venden es humo, el viento se lo llevará.

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