El regreso

Me dormí como siempre, no suelo tardar en cerrar el telón cuando la luz deja de brillar. Me adentré en situación y te ví ante mí seduciendo con palabras aquellos instantes, acaricias aparecieron y se posaron en la suave piel de aquel momento. De pronto, sin conexión alguna, nos besamos como si nunca hubiera besado a nadie y desnudos nos abrazamos a sabiendas de que aquellas acaricias eran nuestras. Toda la noche hicimos el amor sobre aquel colchón y justo, justo cuando iba a correr los mares en la última resaca apareció la luz y me despertó. Fue un sueño, pero las ganas que dejaron amanecieron conmigo en aquel silencio.

Los sueños habían regresado.

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