14 de Enero del 2021.

Los vientos que despeinan mis tejados traerán las letras de los cielos, caerán sobre la manta del pensar y se harán brisa entre la boca del respirar.

Las acaricias de un verano serán desbancadas por los años y cuando el invierno regresé al gesto encontrará reposo en el recuerdo del calor perdido.

Las montañas lejanas abrigo de especies ocultas a la piel humana, callejean hojas, se revuelven entre las ramas buscando respuesta al hambre del mañana.

Esta pausa entre teclado y virus deja espacio al intermedio del sentir, mirando nubes alcanzo alguna y la escondo bajo venas para darles latido.

Hoy es un día antes, un día celebrado amado y soplado cuando los ojos no querían ver lo inevitable que caía sobre un camino escabroso, ahora nada que celebrar.

Mañana es el futuro, es el mediodía de la vida cayendo sobre un ocaso lejos de oscurecer y subiéndose al último tren de un sueño agazapado tras lo debido.

Debo continuar este 14 de Enero del 2021, como si ya fuera pasado, resguardo en cajón pasado y presente, sólo así el caminar tendrá huella correcta.

Estado: desinfectando vida.

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