La llama del amor

Vientos oscilan hojas, coches recorren obligaciones, el humo se escapa de sus bocas ¿ y la hierba? mojada reposa.

Sus manos se estiran al cielo, quieren tocar invisible aire,

se va.

Las chimeneas callan voces y algunas ventanas retumban sonido, entonces vuelo a aquella casa, cerrada me mira desde su reja, el frío saluda sus piedras y entro abriendo puerta.

Un largo pasillo saluda, oscuridad de vejez se deja anotar en una mirada rota por las hojas cortadas de la vida.

Continúo mi paseo, esta vez no existe miedo, mantengo las luces apagadas y escucho la paz del silencio.

Es recuerdo.

Eres uno de ellos.

Un cajón se abre, mano rebosa aliento respira, he volado al abrazo de la casa aún siento el calor de la pobreza, la humildad de sus puertas y aquella siesta sobre otro cielo soñando montaña.

Todo cambia en las paredes que hablan, aquella de entonces… sale de la casa con una maleta en alma y una sonrisa de coraza.

Giro mi cuerpo, veo la fragilidad de la memoria cubrir todo tu cuerpo, amanece, el amor en llama se vierte sobre la árida estepa del latido.

Deja un comentario